lunes, 3 de marzo de 2014

El Director de Proyectos Ágil





Imagine este caso: Usted es Director de Proyectos. Cuenta con mucha experiencia dirigiendo proyectos y siente verdadera vocación por esta actividad, que considera su profesión. Ya hace más de diez años que se certificó PMP®. Usted ha tenido continuas muestras de reconocimiento en sus proyectos, dentro y fuera de su empresa. Incluso ha impartido algún curso sobre fundamentos de gestión de proyectos, sobre gestión de riesgos, sobre la herramienta Microsoft® Project©, etc. También ha participado como voluntario en algún proyecto de PMI®, y le han invitado como ponente en un par de congresos. Todo parece indicarle que es un buen profesional, muy respetado. Cuando usted habla de algo relacionado con la gestión de proyectos, la gente le escucha con atención. Muchos colegas valoran su opinión experta. 

Ahora acaba de cerrar su último proyecto y no está contento. Se trataba de un proyecto de consultoría para una gran empresa. El objetivo principal era posicionarse tecnológicamente por delante de la competencia. Los representantes del cliente tenían claro que no debían seguir igual, que debían cambiar, pero no sabían qué ni cómo. Asignaron un comité de expertos internos a la empresa, pero como no avanzaban se decidió contratar una empresa externa. Su empresa ganó el concurso gracias al enfoque orientado a la flexibilidad, adaptación y colaboración con el personal por parte del cliente y también gracias que los currículos de los miembros del equipo destacaban su experiencia en métodos ágiles. 

En este proyecto, usted fue consciente desde el principio de que no iba a ser fácil elaborar un documento de requisitos completo, era improbable que el cliente lo aceptase formalmente. Tampoco podía comenzar trabajando una EDT, como es su costumbre. ¿Cómo evitar entonces la corrupción del alcance? La única información clara acerca del cronograma es que había ciertos hitos y el proyecto duraba nueve meses. Lo único claro sobre los costes era el número de horas contratado por perfil. Con tanta indeterminación, ¿cómo elaborar el plan para la dirección del proyecto? El cliente quería mantener reuniones de seguimiento bisemanales. ¿Cómo justificar los avances? Sus jefes le decían que no se preocupase porque los consultores de su equipo tenían mucha experiencia en proyectos parecidos, que confiara en que harían un buen trabajo.


Sin embargo, usted se preguntaba: Y entonces yo, ¿para qué estoy aquí?




Por supuesto, usted ya sabía muy bien para qué estaba usted allí. Le asignaron como director del proyecto por la misma razón que siempre: para echarle la culpa si el proyecto salía mal. Partiendo de esta certeza, usted tenía dos opciones: o bien dirigir el proyecto de forma predictiva (invirtiendo esfuerzo en elaborar un plan, tomando supuestos donde hubiera incertidumbre, haciendo que el cliente aceptase una línea base de requisitos, cronograma, coste, haciendo que los trabajos planificados se hicieran como estaba previsto, etc.) o bien dirigir el proyecto de forma adaptativa. La opción de esperar y ver qué hacía el equipo nunca ha sido una opción para usted.

Sus colegas le advertían que este proyecto era adaptativo por naturaleza y no era sensato dirigirlo a la manera tradicional. Sin hacerles caso, usted se empeñó en documentar, en ceñirse al contrato y al plan de entregables, en usar una EDT, un sistema integrado de control de cambios, etc. Usted quería supervisar estrechamente el trabajo de los consultores, pero pronto descubrió que no podía seguirles. ¿Quizá debería haber atendido a esas reuniones que celebraban todos los días a las nueve de la mañana al lado de la máquina de café?

 
Usted se perdía sobre todo con la terminología que usaban. ¿Qué significarían esos términos tales como sprint, pila de producto, quemado de tareas, impedimento, retrospectiva, historias de usuario, etc.? ¿Por qué medían el tamaño de los requisitos en puntos de historia y no en esfuerzo? Tenían la pared llena de post-its, pero no conseguía que escribieran un documento de requisitos como usted quería. Cuando les preguntaba, nunca sabían decirle lo que iba a ocurrir más allá de las dos semanas siguientes. ¿Cómo podían trabajar sin un plan a más largo plazo? Un día, concretamente, les sorprendió jugando a las cartas y querían convencerle de que estaban trabajando… ¿pero dónde vamos a ir a parar?

Sorprendentemente, los representantes del cliente estaban contentos. Uno de ellos centralizaba la lista de requisitos, que cambiaba continuamente. Esta persona atendía a la presentación de avances bisemanal, junto con otros interesados, que podían variar. El equipo explicaba los resultados, y los interesados aceptaban o no, en ese mismo momento. Si algo no se aceptaba, tan solo se anotaba como pendiente, sin hacer ningún drama. Después de esa reunión, tenía lugar otra en la que hablaban del trabajo para las siguientes dos semanas, y justo después otra reunión del equipo sobre lecciones apredidas. En estas reuniones usted se sentía fuera de lugar, sin nada que responder, sin nada que aportar. A partir de cierto momento, dejó de asistir. 




Sorprendentemente, el proyecto terminó en coste y en plazo y el cliente le llamó un buen día para felicitarle por el buen cierre que había realizado su equipo: Aunque quedaban temas pendientes, como eran de menor importancia, ya no les merecía la pena seguir empleando recursos por su lado, y también nos liberaban por el nuestro. Y no menos sorprendente resultó la satisfacción de los propios integrantes del equipo, como usted mismo pudo comprobar en la cena de celebración de fin de proyecto. Allí había surgido un equipo sinérgico y cohesionado, sin duda, listo para el siguiente proyecto sin apenas supervisión. Su empresa había experimentado un gran retorno en forma de crecimiento profesional y capacitación personal. Usted brindó por ello.
 


Así pues, el proyecto fue un rotundo éxito, pero usted no está contento. Tiene la sensación incómoda de que el proyecto ha sido un éxito no gracias a usted, sino a pesar de usted. Usted quiso imponer unos métodos contrarios al buen fin del proyecto, ahora se da perfecta cuenta. Por suerte, su equipo no le hizo caso, ahora reconoce que ellos tenían razón y usted no. También le incomoda pensar en el futuro próximo. Hoy día ya no es tan raro que los proyectos estén sometidos por naturaleza a continuos cambios en el alcance, y que exijan que los trabajadores del conocimiento entreguen el máximo valor posible en el menor plazo, ajustándose a las necesidades cambiantes del cliente. Es más, últimamente le está pareciendo que la gran mayoría de los proyectos son así.

Su experiencia le dice que, también en este tipo de proyectos, usted podría aportar un gran valor con su experiencia en gestión. La próxima vez que tenga un proyecto adaptativo, usted ya no se mantendrá al margen: 


  • En el proyecto que acaba de terminar, el cliente centralizaba los requisitos, pero esto no es habitual. ¿No podría usted desempeñar este rol? ¿Cómo lo llamaban? ¿Product Owner? Pues venga, seamos Product Owner si así lo exige el proyecto.
  • También ha habido suerte porque en este caso, el equipo ya estaba prácticamente formado. ¿Qué habría pasado si, como suele ser habitual, los miembros del equipo deben descubrir y crecer en su asignación particular durante el proyecto? Ya ha comprobado la ventaja de tener un equipo auto-gestionado, pero usted sabe que esto no ocurre por generación espontánea, hay que facilitarlo. Quizá un liderazgo servicial sea lo más aplicable en el contexto de los proyectos no predictivos. Siguiendo la teoría del liderazgo adaptado a la situación, le parece adecuado que su estilo atraviese las conocidas fases: 1) dirigir estrechamente; 2) coaching; 3) dar soporte y 4) delegar. Acompasadamente con estas fases de liderazgo, espera que su equipo atravesará las consabidas fases del modelo de Tuckman: 1) formación; 2) turbulencia; 3) normalización y 4) desempeño. Usted espera que lo más normal será llegar al estado 3) normalización, a partir de la tercera iteración. ¿Quizá sea buena idea que el rol de ScrumMaster vaya rotando entre los miembros del equipo desde la iteración 3? Esto fomentaría la aparición de un equipo auto-organizado. Comencemos el proyecto siendo ScrumMaster si es necesario.
  • En este proyecto ha sido muy fácil el control de costes, no había un objetivo presupuestario muy restrictivo. Usted puede adaptarse a esos nuevos métodos para contabilizar costes y estimar plazos sobre la base de las iteraciones, es cálculo básico. Un cliente que necesite cumplir un objetivo de coste muy restrictivo, apreciará sus conocimientos de gestión por valor ganado (el sobrecoste hasta la fecha es de tantos miles de euros y como sigamos así, el sobrecoste final será de tantos otros miles de euros, tendríamos que tomar estas acciones para corregir la tendencia negativa, etc.)
  • Sobre todo, alguien tendrá que encargarse de gestionar las expectativas de los interesados, asegurar que se cumplen los estándares impuestos por la PMO, gestionar para resolver impedimentos, anticiparse a posibles problemas, etc. Es decir: la gestión de proyectos de toda la vida.

Los métodos ágiles han venido para quedarse. Ya se llevan practicando más de 15 años con notables resultados no solo en el campo de los proyectos de las tecnologías de la información, sino en cualquier proyecto del trabajador del conocimiento. Si usted se forma en Scrum, por ejemplo, ya tendría unos valiosos recursos para saber cómo comportarse en un proyecto adaptativo. A pesar de que los métodos ágiles tienen su origen en la gestión de productos, más que en la gestión de proyectos, esta brecha no parece difícil de salvar.

Con la certificación PMI-ACP (Agile Certified Practitioner), PMI está consiguiendo que el Director de Proyectos vuelva a ser la figura central de los proyectos adaptativos. Para conseguir esta acreditación, el candidato debe demostrar que ha practicado proyectos ágiles, por supuesto, pero quizá sea más importante que debe demostrar que tiene un conocimiento estructurado sobre las técnicas, herramientas, conocimientos, habilidades y actividades necesarias en proyectos ágiles. Algunas prácticas ya las habrá aplicado, y el resto de prácticas referenciadas sabría aplicarlas, si se diera el caso.

Hasta la fecha, PMI no ha editado un estándar para gestionar proyectos ágiles, y tampoco hay comunicación publicada en ese sentido. En su lugar, PMI se limita a recomendar una serie de once libros de referencia muy reconocidos sobre prácticas ágiles. Con tanta buena literatura ya disponible, quizá sea el enfoque correcto, si bien son libros muy enfocados en proyectos de tecnología de la información. Por otro lado, y por desgracia para los que no tenemos buen nivel de inglés, estos once libros no están traducidos al español, y peor aún, el examen PMI-ACP aún no cuenta con la ayuda de traducción al español. Por el momento el candidato a la certificación PMI-ACP debe prepararse para estudiar muchos libros y practicar muchas preguntas en inglés. 

Actualmente hay muy pocos libros dirigidos a preparar el examen PMI-ACP, y que a la vez sirvan para divulgar los métodos ágiles para quienes no tengan la intención de certificarse. Ya llegarán. Mientras tanto, usted no puede esperar. Piense que en cualquier momento le va a tocar dirigir un proyecto adaptativo, y conviene estar preparado. 

No hay profesión en el mundo más orientada a objetivos que la gestión de proyectos. Es esta una profesión muy poco agradecida. Si los objetivos se consiguen, como tenía que ser, para eso nos ponen al mando, nadie nos felicitará. Pero si no se consiguen, entonces la culpa es solo nuestra. Mientras todo vaya bien, nadie se quejará, pero si algo sale mal (y en los proyectos puede haber muchas cosas que salgan muy mal), de repente, todo el mundo habla de gestión de riesgos, escasa documentación, falta de liderazgo, auditorías de calidad, problemas de comunicación, ausencia de habilidades sociales, necesidad de coaching, etc. El resultado es siempre el mismo para el pobre Director de Proyectos: nos acusan de todo y no tenemos buena defensa.


Como pasa con el resto de áreas de conocimiento de gestión de proyectos, todo lo que necesita saber para gestionar proyectos adaptativos ya está inventado. Adaptémonos los Directores de Proyectos a esta forma de gestionar porque si no, cuando le acusen de gestionar un proyecto adaptativo como si fuera predictivo, deberá asumir que la culpa es solo suya.

Por: http://jose-barato.blogspot.com/2013/08/el-director-de-proyectos-agil.html#more
Visite: www.altus.com.co




Ya ha salido PMBOK® v5 en español

Si es usted socio de PMI, ya puede descargar gratuitamente un documento PDF con la nueva versión en español de la Guía de los Fundamentos para la Dirección de Proyectos.

Después de introducir su usuario y contraseña en www.pmi.org, pulse aquí, introduzca su clave de PMI y ya podrá comenzar la descarga. Obtendrá un fichero PDF encriptado con su clave de PMI y con su nombre al pie de cada página.

La Guia de los Fundamentos para la Dirección de Proyectos (A Guide to the Project Management Body of Knowledge, o PMBOK Guide) se publicó por primera vez como whitepaper por el Project Management Institute (PMI) en 1983, con el propósito de documentar y estandarizar las prácticas comúnmente aceptadas en gestión de proyectos. La primera edición se publicó en 1996.

La última versión en inglés de la Guía del PMBOK, la quinta edición, se publicó en diciembre de 2012. La versión traducida al español se acaba de publicar en enero de 2014.
La nueva edición incrementa el número de procesos de 42 a 47. Uno de los mayores cambios es la “nueva” área de conocimiento de gestión de proyectos denominada “Gestión de los Interesados del Proyecto”. Realmente no es enteramente nueva, ya que los nuevos procesos están muy relacionados con el área de “Gestión de la Comunicación del Proyecto” presentes en la cuarta edición.

A continuación pueden ver una representación del mapa de los 47 procesos de la versión 5 en español y en inglés:


lunes, 5 de agosto de 2013

¿Cómo puedo ganar y registrar mis PDUs con Servicio voluntario?

¿Cómo puedo ganar y registrar mis PDUs con Servicio voluntario?
Categoría E: Servicio voluntario.

Obtenga PDUs por brindar servicios voluntarios, sin compensación de dirección de proyectos a grupos que no sean de su empleador o clientes.

Ejemplos de actividades que califican incluyen:

1. Servir como un directivo voluntario electo en una organización de dirección de proyectos (incluyendo en capítulos y comunidades de práctica del PMI). Este trabajo debe realizarse para un grupo u organización legalmente reconocida, sin fines de lucro o caritativa.

2. Servir como miembro voluntario-designado a un comité para una organización de dirección de proyectos (incluyendo en capítulos y comunidades de práctica del PMI). Este trabajo debe realizarse para un grupo u organización legalmente reconocida, sin fines de lucro o caritativa.

3. Brindar servicios voluntarios relativos a la dirección de proyectos al PMI o a otras asociaciones profesionales de dirección de proyectos. Este trabajo debe realizarse para un grupo u organización legalmente reconocida, sin fines de lucro o caritativa. Ejemplos pueden incluir:
  •  Ser voluntario en un congreso global del PMI,
  •  Servir en un Comité de Consejo de Miembros del PMI,
  •  Trabajar en estándares del PMI,
  •  Participar en actividades para el Departamento de Certificación del PMI, o
  •  Participar en actividades de investigación del PMI
*Según el nivel de participación en estas actividades se otorgan cantidades específicas de PDUs


4. Brindar servicios voluntarios relativos a la dirección de proyectos para:
  • Una comunidad o grupo caritativo,

Esto trabajo debe cumplir con la definición de un proyecto como lo indica La Guía de los
Fundamentos para la Dirección de Proyectos (Guía PMBOK®)

5. Dar mentoring y coaching a un colega, compañero de trabajo o consultor
  • Las sesiones de mentoring deben ser relevantes a la dirección de proyectos, cumplir con un propósito específico, y usar recursos que tengan conocimiento. (Si Ud. fue coach o mentor de otra persona, reporte la actividad bajo la Categoría de Aprendizaje Autodidacta).


Regla de PDU
1 PDU se otorga por 1 hora de servicio voluntario (sin compensación).
Las PDUs reportadas en esta categoría se cuentan para el máximo de 45 PDUs permitidas para lostitulares de la credencial PMP en las categorías de “Devolverle a la profesión” (Categorías D, E, y F).

Documentación que se requiere si se le hace una auditoría:
Para servicios voluntarios: carta o certificado de la organización donde fue voluntario, reconociéndolo a Ud. por liderar tareas de proyectos o participar como parte del equipo del proyecto.
Por servicios de mentoring y coaching: evidencia que sustente su acuerdo de mentoring y coaching incluyendo notas y fechas de las discusiones o lecturas.

viernes, 2 de agosto de 2013

Si para el aviador existe Flight Fimulator para el Gerente de Proyecto Altus tiene el mejor Simulador – Simultrain®

Nos sentimos muy orgullosos de haber tenido la oportunidad de apoyar el diseño de un diplomado en Gerencia de Proyectos para una prestigiosa Universidad Colombiana, especialmente porque le dimos el toque de ser único en el mercado y adicionalmente teníamos la certeza de que aportaba muchísimo valor a los estudiantes.

Pensar en el nombre no fue muy difícil, porque la esencia siempre estuvo en generar mucho valor y aprendizaje rápido y vivencial, así que la parte final del nombre del diplomado decía UN ENFOQUE MÁS REAL.

Eso era lo que queríamos, además de preparar a los estudiantes con un excelente material para la certificación PMP® del PMI®, le diseñamos 2 módulos más, el primero era un módulo con casos de estudio “activos y reales” para poner en acción lo aprendido usando Excel y MS Project y el tercer y último módulo, el plato fuerte, que se basó en el uso de uno de los simuladores en Gerencia de Proyectos en la etapa de EJECUCIÓN  más potentes que tiene el mercado actualmente.

Este simulador es el complemento 1A, por no decir perfecto, para la formación de Gerencia de Proyectos, ya que pone en un contexto real la aplicación de casi todo los conocimientos en Gerencia de Proyectos.

Las razones que hicieron de este módulo único son entre otras:
  1.   El simulador integra todos los aspectos de la Gerencia de Proyectos: de una manera coherente, no solo porque se manejan los conceptos de cronograma, presupuesto, calidad y riesgos, sino porque incluye el factor humano de la motivación del equipo.
  2.  Se aprende de los errores: en la simulación cualquier acción, buena o mala, conlleva a una retroalimentación inmediata. Las consecuencias de cada decisión son visibles inmediatamente, acelerando el proceso de aprendizaje.
  3.  Es un Simulador usado por compañías prestigiosas: 3M, Bosch, Coca-Cola, IKEA, Nestle, Roche, Saint-Gobain, Siemens, UPS, Xerox, entre otras, lo que permite entender que se trata de un producto de altísima calidad.
  4.   Es lo más cercano a la realidad: el software de simulación fue creado con base en largas encuestas a más de 800 gerentes de proyecto que permitieron la recopilación de información muy certera para la realización de la simulación de un proyecto.
  5.  2 en 1: no solo permite enseñanza en Gerencia de Proyectos, sino  el desarrollo de habilidades necesarias de trabajo en equipo y toma de decisiones, en situaciones de “stress”.
  6.   Conocimiento adquirido que no se olvida: dado que se pone en práctica lo aprendido en la teoría, esta simulación permite vivenciar este conocimiento, interiorizándolo y reforzándolo.
  7.  Una oportunidad única para EJECUTAR un proyecto: aquí es donde se distingue por si mismo, ya que se generan toda clase de eventos inusitados, problemas, retrasos, conflictos, entre otros.
El simulador en español incorpora tecnología multimedia de última generación, así que la simulación es tan real, que los estudiantes hicieron frente no solo a la toma de decisiones críticas e importantes y al trabajo en equipo (cada estudiante toma un rol dentro de la figura de Gerente de Proyectos, uno se encarga del presupuesto, otro del cronograma, otro de la calidad, etc.) sino a los emails que te llegan al computador de tu oficina, a las llamadas de teléfono, a las visitas inesperadas de la gente de tu equipo y de tus jefes, las reuniones, haciéndolo tan real, que uno de los comentarios de un estudiante fue, “….ni que estuviera en mi oficina”. 


Nuestros estudiantes por primera vez después de la teoría, aprendieron de los errores, poniendo a prueba entre otros conocimientos el uso de diagramas de red, Gantt, ruta crítica, holguras, histograma de recursos, presupuesto y técnica del valor ganado, liderazgo, etc.
Adicionalmente vivenciaron la toma de una decisión individual o de equipo, que implica la elección entre varias opciones de solución que es el dilema que afrontan los empresarios y directivos para seleccionar la que mejor responde a los intereses de la empresa.
Con nuestro simulador, estamos aportando a la academia y a la empresa una herramienta extraordinaria que se enfoca totalmente en la línea de aprendizaje en el adulto, enmarcada en el nivel más alto de retención y aprendizaje que son i) la enseñanza a otros, ii) realizar prácticas y iii) argumentar, tendiendo a ser una enseñanza totalmente activa, que es la base de la pirámide de aprendizaje de Cody Blair.


Es por eso nuestro orgullo y sentimiento de satisfacción de haber logrado un diplomado de excelente calidad, y especialmente de haber dejado en los estudiantes UN ENFOQUE MÁS REAL EN LA GERENCIA DE PROYECTOS.

Por Ralf Bühl





El Costa Concordia, el Titanic y la (In)Gestión de Riesgos

“Ni Dios será capaz de hundirlo”. E.J Smith. Capitán del Titanic
Hace un año escribí un post sobre el Titanic y la Gestión de Riesgos. Hoy, impactado por la noticia del hundimiento del Costa Concordia, lo recupero. Impactado por dos razones: por la magnitud del acidente y porque entre esta foto

y ésta:

solamente cambia el año (aunque la foto dice 2007, fue el 2010) y los personajes… …porque es la misma compañía, el mismo barco, el mismo recorrido… …y si es el mismo capitán, ya no me acuerdo…
Como es pronto para saber qué es lo que pasó, aunque todas las pistas apuntan al capitán, os refresco el análisis del caso Titanic:
(post de la serie “Pon un PMP en tu vida y…
… te contará la historia del Titanic que, aunque no pudo conseguir terminar su primera travesía, sí logró pasar a la historia como el barco más famoso jamás construido. Lo cierto es que miles de libros y artículos se han escrito sobre él.
Como ocurre en la viña del Señor (al que mencionaba el osado capitán), dentro del mundo de los Project Managers hay gente para todo. Y entre ellos uno llamado J Bruce Weeks que, para explicar la identificación de riesgos en entornos de alta interacción (PMI Virtual Library, 2010), escribe un artículo de Project Management sobre el Titanic.
Así que el tan famoso como malhadado barco tiene también su hueco en la estantería de tu “renacentista” PMP.
Como lo lee el artículo desde la curiosidad histórica más que desde la técnica en gestión de proyectos, te contará nada más las razones por las que, como decía nuestra canción infantil, “había una vez un barquito… …y aquel barquito naufragó… y si esta historia te parece poca volveremos, volveremos a empezar”.
Que porqué naufragó? Pues porque prácticamente todos los riesgos conocidos (known unknowns) que se pudieran imaginar sucedieron (y no había plan de respuesta) y un par de unknown unknowns que, con perdón, ni Dios se esperaba.
Primero había una serie de KNOWN UNKNOWNS –como decíamos en el último post “dedicado” a Ronald Rumsfeld- que son riesgos identificables y sobre los que sí se puede tener un plan de respuesta previsto si el riesgo lo merece:
• calidad y requerimientos:
el diseño de las mamparas de cristal no era adecuadamente estanco y además estaban sólo unos metros por encima de la línea de flotación. Al fallar seis de los dieciséis compartimentos estancos, comenzó a entrar agua…
• requerimientos funcionales mal definidos:
El timón era demasiado pequeño para las necesidades de navegación y maniobras en alta mar. Las pruebas se habían hecho en puerto lo que llevó a un diseño con un tamaño un 40% del necesario…
• Y si…. sé negativo al identificar riesgos:
el barco tenía tres turbinas de hélice de las cuales solamente las dos exteriores eran reversibles. La más potente, la central, no. Cuando el barco necesitó virar, frenar, reducir velocidad,… para minimizar el golpe, solamente pudo utilizar las dos pequeñas exteriores… insuficientes.
• La comunicación…
Los informes actualizados de dos barcos que navegaban por la zona no le llegaron al Capitán Smith que trabajó con los datos de días anteriores de acuerdo a los cuales hizo un pequeño ajuste…
• Hacer caso a todas las partes interesadas?:
El dueño del marco quería asombrar al mundo y pidió al capitán que el barco fuera a la máxima velocidad –demasiado alta para el slalom que tuvo que hacer entre hielos-. Efectivamente el armador asombró al mundo…
• Nos olvidamos de las prioridades (o es un problema de comunicación):
Puesto que el cuadro de comunicaciones había estado estropeado, a los “telefonistas” se les acumuló el trabajo de envió de mensajes de los tripulantes a sus familias. El aviso de otro barco de la presencia de un gran iceberg se quedó en la lista de espera…
• Recursos insuficientes…: dos de los tres equipos de vigilancia en cubierta no tenía prismáticos lo que, unido a que el mar estaba en calma y no rompía contra el iceberg, hizo difícil para los pobres vigilantes ver nada especial…
Y después –como dice el dicho español “éramos pocos y parió la abuela-: los UNKNOWN UNKNOWNS, riesgos difícilmente identificables para los que no hay plan de respuesta posible…
• Los aceros actuales tienen un menor contenido de azufre pero el utilizado para construir el Titanic era alto y lo hacía frágil –se rompía directamente sin deformarse-
• Estas roturas, hicieron saltar las ventanillas circulares y que el agua entrara con más rapidez..
En fin, que no era su día (o más bien lo fue pues cumplió con el objetivo del sponsor de “asombrar al mundo”
Cuando se aclaren las causas del naufragio del Costa Dorada, haremos un análisis más calmado. ¿Os parece?

A los Project Managers nos gustan las despedidas



Un project manager se distingue de un service manager (operation manager) principalmente por una razón: Lo que gestiona, es decir, el proyecto, se termina en un momento dado. Ya desde su inicio nace con ese objetivo: concluir antes de una fecha prefijada. Además del objetivo temporal, hay hay otros objetivos no menos importantes, como son terminar sin exceder un presupuesto, entregando una funcionalidad determinada, consiguiendo que el producto sea “bueno” desde el punto de vista del cliente, etc., pero quizá lo más distintivo de un proyecto es que empieza y acaba.


Uno de los hábitos que se le pide a un Director de Proyectos Eficaz es que comience “con el fin en la mente”. Desde el primer día del proyecto debe visualizar el destino y el camino para llegar al mismo. Nos imaginamos cómo será esa situación final en que los interesados “han alcanzado o superado sus expectativas” y queremos hacer todo lo posible para navegar a ese puerto. Un Director de Proyectos Eficaz reconoce que el proyecto que acaba de iniciar es un “bonito lío” que desconcertará y molestará a mucha gente que tendrá que cambiar, en el que ocurrirán muchos problemas, conflictos, crisis inesperadas; en el que dependerá de un grupo de personas que no han trabajado juntas acaben siendo un equipo cohesionado y sinérgico; en el que los contratos que su empresa firmará con terceros para que hagan ciertas partes del proyecto podrían terminar en los tribunales...



Todo este “entuerto” debe deshacerlo el project manager, por tanto es muy natural que se imagine ese último día en que ocurre el cierre efectivo y por fin termina todo: Ha convocado al patrocinador y un subconjunto representativo de interesados. Ha elaborado una presentación powerpoint que ha ensayado a conciencia. Se ha puesto su mejor traje, ha preparado la sala, el proyector, los interesados ya han llegado, es la hora. Comienza por fin esa ceremonia llamada “presentación de fin de proyecto”, pero en su cabeza, esta presentación tiene este otro título: “Adiós, me voy”.

Yo creo que esta forma de pensar debe tener también implicaciones psicológicas. ¿No resulta un poco alienante que eso que nosotros hemos creado con tanta ilusión, “nuestro proyecto”, queramos hacerlo morir desde el primer día? Sin embargo, esto es precisamente lo que se espera de nosotros: comenzamos, ejecutamos y cerramos proyectos. Cuando has pasado por esto muchas veces, te acabas acostumbrando a esta última parte, que es la más dura. En cualquier caso, conviene estar preparado.

Hace poco he visto la película Los Lirios del Valle, con Sidney Poitier. Lo que transcurre en la película se parece mucho a un proyecto “Construir una Capilla”, pero la parte más elocuente es sin duda el final: A mi juicio, un proyecto debería cerrarse justo así.

A continuación analizaré algunas claves de lo que a mí me parece un buen cierre de proyecto. Les advierto que voy a “destripar” el final de esta buena película, así que si aún no la han visto, por favor, no sigan leyendo ;-)

En mi opinión, la ceremonia de cierre está cargada de mensajes subliminales. Cuando yo cierro un proyecto, reconozco las siguientes equivalencias entre lo que digo y lo que realmente quiero decir:

  • Presentación de Fin de Proyecto = “Adiós, me voy”.
  • Logros e hitos alcanzados = “No me queda nada por entregar y lo tengo todo aceptado”.
  • La documentación del proyecto se puede acceder en esta carpeta, estas son las siguientes fases = “El producto entra en fase de operación, ya no es un proyecto, yo no seré el responsable”.
  • ¿Dudas o aclaraciones? = “Quien tenga algo que decir, que hable ahora o calle para siempre”.


Para mí, esta reunión es la más trascendente del proyecto. Debo gestionarla de la manera más efectiva. No se me ocurre convocarla si aún queda algo por hacer. Aunque lo tenga todo aceptado, sé que no es suficiente. Tengo que escenificarlo para que inequivocamente se sepa que he terminado. A partir de esta reunión, los interesados ya no tienen derecho a pedirme más cambios. La forma más efectiva de conseguir todo esto es con sutileza. No debemos decir que nos vamos, lo tienen que entender implícitamente los interesados. Las formas son muy importantes: Lo mejor es que parezca otra reunión de trabajo más.

En la película, todo esto no puede quedar más bellamente expresado. Pulsen la imagen para ver la escena final de 5 minutos:

¿Coinciden conmigo en que es fácil asociar las partes principales de un proyecto con los elementos de la película?
  • Proyecto = Construir una Capilla (build a chapel)
  • Project Manager = Homer Smith (Sidney Poitier)
  • Producto del Proyecto = La capilla
  • Sponsor = Madre superiora
  • Stakeholders = Monjas
  • Pre-requisito para el cierre = Todo está terminado (everything is done)
  • Ceremonia de Cierre = Reunión de Trabajo = Clase de Inglés (English lesson time) = Cantar

Para finalizar una última nota: ¿Quién dice la Madre Superiora he hizo la capilla? A título personal, me gusta pensar que todo proyecto es una experiencia transcendente. Recuerden lo que decía este post: Todo proyecto necesita un golpe de suerte, pero la suerte llega cuando estamos conectados...